Aitor Castells es una de las figuras más misteriosas de la música española, un continente sonoro todavía por descubrir. Con doce años de carrera a sus espaldas, media docena de discos, dos bandas sonoras y varias colaboraciones, el esquivo e inclasificable artista menorquín ha ido construyendo una obra tan elocuente que no precisa más presentación que su propia escucha. A sus primeros tres discos en castellano, publicados bajo el heterónimo de Verne, con los que legó canciones irrepetibles como A La Mar, A, No Es Galopar, Montse o Mi Diminuto Sinfín, ha seguido una trilogía en inglés donde el autor, rodeado de su equipo habitual, esto es, Kike Fuentes, coproductor y guitarrista del proyecto, Marcelo Fuentes al bajo y Javier “Skunk” Gómez a la batería, da rienda suelta a su extraordinaria versatilidad estilística y enorme talento compositivo, homenajeando, siempre desde su personalísima fórmula, al rico universo referencial del que se ha nutrido.


