Razl Psycho Quartet llega a Candás el 9 de agosto con un concierto pensado para quienes buscan una propuesta distinta dentro de los eventos en Asturias. La banda liderada por el guitarrista y compositor madrileño Razl presenta un directo donde el jazz rock experimental se mezcla con groove, psicodelia y rock progresivo en una formación de gran solidez.
El cuarteto lo completan Chus Gancedo a la batería, Toño Gutiérrez al bajo y Rafael Santana al teclado. Juntos construyen un sonido abierto, flexible y muy interactivo, en el que cada tema evoluciona con libertad sin perder la fuerza de la composición. Esa combinación de virtuosismo y riesgo escénico es una de las señas de identidad de Razl Psycho Quartet en concierto.
La trayectoria del proyecto se remonta a 2008, cuando Razl publicó Rotonova, un debut que llamó la atención por sus colaboraciones internacionales, entre ellas Mike Keneally y Dean Brown. Tres años después llegó Microscopic, un trabajo más introspectivo y experimental en el que participaron Bryan Beller y Will Bernard. Ambos discos consolidaron el perfil de una banda capaz de moverse con naturalidad entre la complejidad técnica y la emoción del directo.
La música de Razl Psycho Quartet ha despertado interés en medios especializados por su originalidad y por una producción cuidada, con arreglos que exploran texturas, cambios de dinámica y espacios para la improvisación. En esta cita de Razl Psycho Quartet en Candás, el repertorio se apoya sobre todo en composiciones originales de la discografía de Razl, junto a algunas adaptaciones que amplían el juego de matices sobre el escenario.
Quienes se acerquen a este concierto encontrarán un viaje sonoro que evoca el espíritu del jazz rock de los años 70, pero con una lectura contemporánea y personal. El resultado es una experiencia ideal para público aficionado al jazz, al rock progresivo y a los directos donde la banda deja margen para la sorpresa.
Dentro de la agenda musical de la zona, esta actuación destaca como una de las propuestas más singulares de la temporada, tanto por la calidad de sus músicos como por la identidad propia del proyecto. Una oportunidad para ver de cerca a una formación que apuesta por la exploración sin renunciar a la contundencia ni al pulso del directo.


